“Te elegí misionerito”
El fin de semana del 11 y 12 de Octubre, se realizó en el Instituto Cabrini de Villa Mitre el Primer Encuentro Nacional de Niños, aprovechando la capacidad para albergar contingentes que dicha institución presenta. El acontecimiento se llevó a cabo en un clima de alegría, juegos y compañerismo entre todos los participantes del mismo. Éstos fueron niños de 1º a 6º grado de todos los colegios de la congregación: Santa Rosa Centro, Cabrini de Villa Amelia y dos instituciones (una de ellas para chicos con capacidades diferentes) de Rosario; lamentando la ausencia del Cabrini de Villa Mercedes (el que sufrió un triste desperfecto con el micro, hecho que les impidió movilizarse) y del Santa Rosa Caballito (del cual solo participaron diversos docentes
). Bajo el lema “te elegí misionerito”, se trabajó una serie de actividades recreativas, que llevaron a la reflexión y al encontrarse con el verdadero misionero “desde un llamado del propio bautismo” comentó la Hermana Laura, perteneciente al Grupo de Logística de la institución Cabrini. Éste, integrado también por la vicedirectora de dicho instituto, Margarita Bareuther, fue la cabeza organizadora del evento.Tras la llegada de los distintos colegios al establecimiento, se los recibió con una cálida merienda y, más tarde, con una simpática murga, que hizo divertir y bailar a más de uno. Luego, se dirigieron a lo que fue un punto de encuentro, puesta en común y reflexión durante todo el fin de semana: el Salón de Actos. En éste se llevó a cabo una bienvenida formal, en la cual ya se iban trazando los lazos de amistad que, más tarde, iban a seguir creciendo junto con el desarrollo de las actividades de integración.
A lo largo del sábado y del domingo, se llevaron a cabo juegos (principalmente porque las protagonistas eran niños) con los que se trabajó desde distintos aspectos; pero siempre con un objetivo en común: el llevar a la reflexión. Éstos estuvieron acompañados de puestas en común, en las cuales salían a la luz los objetivos del Encuentro. La Hermana Laura comentó: “Fue un clima muy sereno. Dicen que cuando los nenes la pasan bien, los adultos la pasamos bien también. Y así fue. Es como un feedback. Había algo que fluía, y sobretodo, buena disposición: nos divertimos, nos reímos...”. La predisposición fue algo para destacar: colaboraron no solo en la organización, sino también en la realización, hermanas de distintos colegios, docentes, directivos, catequistas, personas de maestranza y de portería y familias cabrinianas. Si bien la organización central estuvo en manos del Grupo de Logística, hubo una fuerte ayuda y activa participación de los grupos de Pastoral y de muchísimas personas de toda la congregación. Fue un trabajo en conjunto, en el que se emprendieron, previamente, colectas y donaciones que permitieron contar con todo el material necesario para realizarlo.
No solo participaron niños y adultos organizadores, sino también jóvenes (coordinadores de Pastoral Infantil) quienes desempeñaron su habitual rol, pudiendo relacionarse con los chicos y entre ellos. Una integrante de ese grupo adolescente, Stephanie Zucarelli, explicó: “Hicimos actividades para integrar a los chicos de los Cabrini de todo el país, en las cuales nos divertimos mucho y pudimos hacer nuevos amigos”.

Siendo el primer encuentro exclusivamente de niños que se lleva a cabo (previamente se realizaron, pero de jóvenes), es muy gratificante el éxito que éste tuvo. “Esto me da mucha esperanza para el proyecto del año que viene, el Tercer Encuentro Nacional de Jóvenes. Me parece que ya debemos irnos sensibilizando. En el proyecto del año que viene se va a trabajar con las cosas con las que los jóvenes conviven diariamente. El rock, el msn… muchas cosas más. Es difícil asociar la Fe a ese tipo de aspectos. Ese es el objetivo” manifestó entusiasmada la Hermana Laura. Y concluyó: “En el Cabrini están soplando aires nuevos. Aires de apertura, aires de cambio. Estos traen cosas inéditas, experiencias… cosas buenas. Son para sorprender, y en un principio nos van a desubicar, pero creo que no hay que tenerles miedo”.







