lunes, 27 de octubre de 2008

Primer Encuentro Nacional de Niños

• Encuentro de “misioneritos” en el Cabrini de Villa Mitre

“Te elegí misionerito”

El fin de semana del 11 y 12 de Octubre, se realizó en el Instituto Cabrini de Villa Mitre el Primer Encuentro Nacional de Niños, aprovechando la capacidad para albergar contingentes que dicha institución presenta. El acontecimiento se llevó a cabo en un clima de alegría, juegos y compañerismo entre todos los participantes del mismo. Éstos fueron niños de 1º a 6º grado de todos los colegios de la congregación: Santa Rosa Centro, Cabrini de Villa Amelia y dos instituciones (una de ellas para chicos con capacidades diferentes) de Rosario; lamentando la ausencia del Cabrini de Villa Mercedes (el que sufrió un triste desperfecto con el micro, hecho que les impidió movilizarse) y del Santa Rosa Caballito (del cual solo participaron diversos docentes). Bajo el lema “te elegí misionerito”, se trabajó una serie de actividades recreativas, que llevaron a la reflexión y al encontrarse con el verdadero misionero “desde un llamado del propio bautismo” comentó la Hermana Laura, perteneciente al Grupo de Logística de la institución Cabrini. Éste, integrado también por la vicedirectora de dicho instituto, Margarita Bareuther, fue la cabeza organizadora del evento.


Tras la llegada de los distintos colegios al establecimiento, se los recibió con una cálida merienda y, más tarde, con una simpática murga, que hizo divertir y bailar a más de uno. Luego, se dirigieron a lo que fue un punto de encuentro, puesta en común y reflexión durante todo el fin de semana: el Salón de Actos. En éste se llevó a cabo una bienvenida formal, en la cual ya se iban trazando los lazos de amistad que, más tarde, iban a seguir creciendo junto con el desarrollo de las actividades de integración.
A lo largo del sábado y del domingo, se llevaron a cabo juegos (principalmente porque las protagonistas eran niños) con los que se trabajó desde distintos aspectos; pero siempre con un objetivo en común: el llevar a la reflexión. Éstos estuvieron acompañados de puestas en común, en las cuales salían a la luz los objetivos del Encuentro. La Hermana Laura comentó: “Fue un clima muy sereno. Dicen que cuando los nenes la pasan bien, los adultos la pasamos bien también. Y así fue. Es como un feedback. Había algo que fluía, y sobretodo, buena disposición: nos divertimos, nos reímos...”. La predisposición fue algo para destacar: colaboraron no solo en la organización, sino también en la realización, hermanas de distintos colegios, docentes, directivos, catequistas, personas de maestranza y de portería y familias cabrinianas. Si bien la organización central estuvo en manos del Grupo de Logística, hubo una fuerte ayuda y activa participación de los grupos de Pastoral y de muchísimas personas de toda la congregación. Fue un trabajo en conjunto, en el que se emprendieron, previamente, colectas y donaciones que permitieron contar con todo el material necesario para realizarlo.
No solo participaron niños y adultos organizadores, sino también jóvenes (coordinadores de Pastoral Infantil) quienes desempeñaron su habitual rol, pudiendo relacionarse con los chicos y entre ellos. Una integrante de ese grupo adolescente, Stephanie Zucarelli, explicó: “Hicimos actividades para integrar a los chicos de los Cabrini de todo el país, en las cuales nos divertimos mucho y pudimos hacer nuevos amigos”.
Siendo el primer encuentro exclusivamente de niños que se lleva a cabo (previamente se realizaron, pero de jóvenes), es muy gratificante el éxito que éste tuvo. “Esto me da mucha esperanza para el proyecto del año que viene, el Tercer Encuentro Nacional de Jóvenes. Me parece que ya debemos irnos sensibilizando. En el proyecto del año que viene se va a trabajar con las cosas con las que los jóvenes conviven diariamente. El rock, el msn… muchas cosas más. Es difícil asociar la Fe a ese tipo de aspectos. Ese es el objetivo” manifestó entusiasmada la Hermana Laura. Y concluyó: “En el Cabrini están soplando aires nuevos. Aires de apertura, aires de cambio. Estos traen cosas inéditas, experiencias… cosas buenas. Son para sorprender, y en un principio nos van a desubicar, pero creo que no hay que tenerles miedo”.


viernes, 27 de junio de 2008

FUEGO QUE TRANSFORMA




Jesús: El fuego que nos transforma
Los jóvenes adolescentes del Instituto Cabrini, realizaron el primero de los gestos para recordar la Semana del Sagrado Corazón de Jesús.

La movida había comenzado mucho antes. Los preparativos de los diferentes gestos -que cabe decir que no hubieran sido logrados sin el personal de maestranza y administración- habían sido planeados meticulosamente.

La organización culminó el viernes 30 de marzo. Los alumnos, emocionados y ansiosos, abandonaron sus bancos para encontrarse en el parque del colegio, con un fogón. Las narices rosadas y el vapor que salía de sus bocas, delataba las bajas temperaturas. Pero eso no desamainó la disposición y la voluntad de los alumnos por participar del gesto.


Se acercaron al fuego y esperaron curiosos por las palabras de la Directora de estudios Patricia Marques y la hermana Laura . Allí comprendieron que el fuego que yacía en medio de ellos representaba el del Corazón de Jesús, que nos ayudaba a transformar las cosas que queríamos cambiar de nosotros mismos, siempre y cuando estemos dispuestos a hacerlo.

Luego de escuchar la significativa explicación, los alumnos, profesores invitados, preceptores y otros integrantes de la comunidad cabriniana, se acercaron y arrojaron al fuego sus notas pidiendo ser mejores personas cada día.

Los ojos de los alumnos brillaban mientras veían que los papeles se consumían. Entonces, comprendieron que no era tan solo el papel lo que se quemaba, sino también las cosas que con tanto esfuerzo deseaban cambiar para bien.

Al volver al aula todos concordaban en una cosa: les había gustado mucho la nueva modalidad de celebración adoptada. Los chicos de quinto, quienes tienen más experiencia en las celebraciones de esta semana, estaban felices de poder haber presenciado este modo nuevo, interesante y entretenido de celebrar la semana del Sagrado Corazón. Pero lo más importante, es que en todos los corazones de nuestra comunidad, arde una nueva llama: la llama del cambio.